Equipos con daño por líquido o que no encienden
Queremos ser honestos por adelantado. Un equipo con daño por líquido o que no enciende ya llega comprometido: la corrosión y los cortos siguen actuando por dentro aunque por fuera se vea normal.
En estos casos, al abrirlo o al intentar repararlo el equipo puede empeorar, puede dejar de responder por completo o puede no ser recuperable. Nadie puede garantizar el resultado de antemano, y no vamos a prometerte lo contrario.
Por eso el diagnóstico va primero y te decimos qué encontramos antes de cobrarte una reparación. Cuando autorizas el trabajo en un equipo con daño severo, aceptas ese riesgo. Preferimos decírtelo ahora, de frente, que después.